A falta de pandemia mundial, langostas

Una invasión de langostas azota el norte argentino. Productores temen la posible pérdida de plantaciones.

Mientras la crisis sanitaria por el COVID19 tiene en vilo a Latinoamérica, el norte argentino fue invadido por una plaga de langostas procedente de Paraguay. La “nube”, como la llaman los lugareños, se encuentra estática en la provincia de Corrientes, circunstancia que se debe a las bajas temperaturas del norte que le impiden trasladarse. Por la proximidad con Brasil, el Ministerio de Salud del país vecino declaró la emergencia sanitaria en Río Grande do Sul y Santa Catarina, dos estados del sur.

Se trata de la especie Schistocerca cancellata que es una de las 19 especies migratorias del mundo, que integran la familia de Tucuras, pero con la particularidad de que al agruparse en millones de individuos se desplazan en mangas; y se traslada según las condiciones climáticas con características propias a las regiones del norte, noroeste y el sur de Brasil donde el clima es cálido y seco.

La gran preocupación de productores o cerealeros, es que la manga come gran variedad de plantas. Otra de las características de la langostas que explotó en la Argentina, es su aparato bucal tipo masticador y en especial el de los adultos que poseen una enorme mandíbula, capaz de devorar una rama. Es importante resaltar que los insectos no atacan a seres humanos.

Esta langosta se reproduce a gran escala ya que la hembra pone alrededor de 120 huevos bajo tierra, en paquetes o espigas. Debido al número incalculable de langostas que se reproducen, se mueven en bandadas, facilitándose así la búsqueda de alimentos. Los machos, en tanto, miden aproximadamente 4 centímetros y son 2 centímetros más chicos que las hembras.




Una plaga en Latinoamérica

Según datos de la Sociedad Entomológica Argentina (SEA), hace miles de años, las langostas fueron implicadas como pestes apocalípticas, ya que millones de langostas se desplazaban por África central provocando hambrunas, tal como sucede actualmente en el continente transatlántico.

En la Argentina las primeras mangas que se conocieron hasta 1960 y se concentraron en la provincia de San Luis, San Juan, La Rioja y Catamarca. Años más tarde, las investigaciones indicaron que el sitio de cría permanente de la langosta migradora sudamericana se localizaba en el norte argentino. Así se focalizaron los monitoreos y controles en esa región para tomar acciones preventivas.

En el año 2015, se produjeron mangas langostas producto de factores ambientas inusuales, como un aumento de precipitaciones de invierno en la zona árida que dieron mayor disponibilidad de pastos favoreciendo a la reproducción de una nueva generación de langostas migratorias.

Las langostas migratorias son una Plaga Nacional por ley, que obliga al Estado Nacional en coordinación con los estados provinciales a controlarlas. Productores, cerealeros o vecinos que se vieran afectados por la manga, tienen el derecho y obligación de denunciar y pedir asistencia para el control y eliminación de dicha manga.

El lápiz verde