Un gendarme admitió haber disparado balas de goma contra un manifestante

Sin embargo, aseguró que los proyectiles pasaron por el costado del hombre, sin tocarlo. Varios agentes reconocieron que llegaron hasta el río Chubut, lo que contradijo las primeras versiones oficiales. Los mapuches desmienten el testimonio sobre un "piedrazo".

Luego de que Gendarmería dijera que durante el operativo donde fue visto por última vez Santiago Maldonado no habían llegado al río Chubut, ayer varios efectivos declararon ante el juez Guido Otranto que sí estuvieron cerca de la orilla y uno de ellos reconoció que disparó con balines de goma hacia un manifestante. 

Según señaló Clarín, el gendarme, del que no trascendió el nombre, contó que durante la avanzada contra la comunidad mapuche Pu Lof en Resistencia Cushamen disparó su escopeta antimotín contra uno de los activistas. También dijo que, al momento del encuentro, se había separado de los demás agentes y estaba en solitario, cerca del río.

De acuerdo a su testimonio, el disparo pasó por el costado del manifestante y no lo tocó, aunque todo indica que la distancia entre ellos era corta. Si bien este tipo de municiones se utiliza con fines disuasivos, a una distancia de 15 metros puede provocar lesiones serias.

Esta declaración, junto con la de los demás gendarmes que habrían llegado hasta la orilla del curso de agua, fue realizada en el marco de los interrogatorios internos que realizó la Gendarmería y que fueron parte del informe que el Gobierno le entregó al juez Otranto.

Ayer se conoció también que Neri Robledo, uno de los agentes que participó del operativo, habría confesado haber dado un piedrazo a uno de los manifestantes mientras cruzaba hacia la otra orilla nadando. 

De esta manera, quedaron a la luz las contradicciones en las primeras versiones que dio Gendarmería luego del 1.º de agosto, como la del comandante segundo del Escuadrón 36 de Esquel, Juan Pablo Escola, quien en una entrevista había asegurado que no habían llegado hasta el Chubut. 

"Quedamos a varios metros de la costa del río, pensé que podían sorprendernos, no los veíamos. No alcanzamos el río. Ordené el repliegue hasta la zona de la casilla, en la entrada del predio", dijo en ese momento.

Desde la Pu Lof criticaron la tardía versión oficial y remarcaron que "recién hoy" escucharon "esto por primera vez", mientras que ellos desde el principio habían relatado "cómo los gendarmes habían llegado al río y cómo agarraron a Santiago".

Andrea Millañanco, una de las mujeres presentes en la comunidad durante el operativo, recordó que las autoridades de Gendarmería "dijeron primero que ellos no habían llegado al río, que se quedaron lejos",  y sin embargo, "ahora reconocen que llegaron, y eso es un pasito adelante, por lo menos".

Además, criticaron las pruebas de los cabellos y la sangre hallados en seis camionetas de Gendarmería con el ADN de Santiago Maldonado, que dieron negativas, al señalar que se realizaron muchos días después, cuando los vehículos ya podrían haber sido lavados.  

Los gendarmes declararon ayer ante el juez Otranto durante 3 horas. Llegaron cerca de las 10 de la mañana, vestidos de civil, e ingresaron por la puerta lateral del edificio judicial, por la cual salieron varias horas después disfrazados de policías. Unas 60 personas se reunieron afuera del lugar y hubo insultos tanto contra los agentes como contra las autoridades judiciales. 

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