Más de 400 multimillonarios le piden a Trump que no rebaje sus impuestos

Algunas de las principales riquezas de Estados Unidos le exigieron al Congreso que no apruebe la reforma impositiva porque “exacerbará la desigualdad” y aumentará la deuda.

Más de 400 multimillonarios norteamericanos firmaron una nota en la que le piden al Congreso que no recorte sus impuestos. La misiva, firmada por George Soros y Steven Rockefeller, entre otros, le exige a los legisladores republicanos que no apruebe la reforma impulsada por Donald Trump porque “exacerbará la desigualdad” y aumentará la deuda. “Creemos firmemente que la forma de crear más trabajos de calidad y fortalecer la economía no es mediante reducciones de impuestos para los que más tenemos, sino invirtiendo en el pueblo americano", sostiene el texto.

Los firmantes señalan que, en vez de rebajarle los impuestos a los más ricos, debería subírselos. "Somos ricos a los que nos preocupa profundamente nuestra nación y su gente, y escribimos con una sola petición: no nos corten los impuestos", detalla el escrito. De sancionarse la legislación propuesta por Trump, que plantea una reducción masiva de la carga impositiva, la deuda pública se incrementaría en U$D 1,5 billones de dólares.

La carta fue gestionada por Riqueza Responsable, una organización cercana al partido Demócrata. Además de Soros y Rockefeller, la iniciativa lleva las firmas de los fundadores de la marca de helados Ben & Jerry´s y la diseñadora Eileen Fischer, entre otros multimillonarios.

“Creo que un recorte impositivo es absurdo”, subrayó Bob Crandall, ex CEO de American Airlines, quien adhirió a la misiva. Los republicanos “están diciendo que no podemos gastar más dinero, pero sí se le puede dar a los más ricos un alivio fiscal. Esto no tiene sentido”, apuntó.

“Quitar este impuesto acarrearía unas pérdidas de 269.000 millones en un decenio, más de lo que se gasta en conjunto en la Agencia del Medicamento, el Centro de Control de Enfermedades y la Agencia de Protección Ambiental”, sostiene la carta. "Ni es justo ni sabio proporcionar una rebaja fiscal a los ricos a expensas de las familias trabajadoras, especialmente si se financia desmantelando programas que permiten cubrir necesidades fundamentales como la salud y la alimentación", argumenta.

La Casa Blanca aún no dio una respuesta formal a este pronunciamiento. La rebaja impositiva fue una de las banderas de campaña de Donald Trump, que siempre justificó el recorte como un estímulo para la inversión. Ahora el Congreso definirá si pasa una ley que, de aprobarse, lesionará fuertemente las cuentas públicas del Gobierno federal.

El lápiz verde