El CEO de Mercado Libre pidió copiar la reforma laboral de Brasil

Marcos Galperín, elogiado públicamente por el presidente Mauricio Macri, dijo que Argentina debería imitar a su vecino, salirse del Mercosur o "resignarse a perder millones de empleos".

El CEO de Mercadolibre, Marcos Galperín, señalado por el presidente Mauricio Macri como un empresario ejemplar, sostuvo que Argentina debería "imitar" la reforma laboral que aplicó Brasil o "resignarse a perder millones de empleos" a manos de ese país.

"Viendo la reforma laboral brasilera, Argentina puede imitarla, salirse el Mercosur o resignarse a perder millones de empleos", escribió Galperín el sábado en su cuenta de Twitter, en referencia a la iniciativa de Michel Temer, que flexibilizó el mercado laboral de ese país.

La reforma aplicada en Brasil, entre otros puntos, amplía la tercerización, crea nuevos tipos de contratos de trabajo como el trabajo intermitente, amplía la posibilidad de acuerdos individuales que incluyan la posibilidad de una jornada de 12 horas, dificulta y encarece el acceso a la Justicia laboral, elimina el pago de las horas de desplazamiento, excluye la obligatoriedad de homologaciones de despidos por sindicatos, fija límites de valores para indemnizaciones por daños morales, permite a las mujeres embarazadas y en período de lactancia realizar trabajos insalubres y revoca los 15 minutos de descanso antes de las horas extra para las mujeres.

En agosto del año pasado, Galperín recibió a Macri en las oficinas de Mercadolibre y llenó de elogios los cambios que impulsó el presidente: "Queremos apoyar fuertemente las iniciativas de este Gobierno, como la ley pyme y otras propuestas que llevan adelante para fomentar el emprendedorismo y eliminan trabas burocráticas que perjudican nuevos emprendimientos y desalientan la libre competencia".

Galperín, de 46 años, fue el segundo argentino en convertirse en multimillonario en 2016 (el otro fue el banquero Jorge Brito, dueño del Macro) gracias a que sus acciones se dispararon en Wall Street producto del entusiasmo por la política económica pro-finanzas de Cambiemos.

Sin embargo, días después de la visita de Macri se conoció que la AFIP investigaba a la empresa de Galperín por ser beneficiaria del Régimen de Promoción de la Industria del Software y no cumplir con los requisitos.

A través de esa normativa, impulsada por el gobierno kirchnerista, la empresa recibió un crédito fiscal para fomentar la producción de software y servicios informáticos, bajo algunas condiciones. Entre ellas, la de destinar alrededor del 50% de su personal a la “producción de software y servicios informáticos”.

Como el beneficio le costaba al Estado unos $700 millones anuales, la AFIP decidió hacer una inspección en la empresa, sospechada de destinar solo el 30% de sus empleados a la producción de software (ya que se dedica a actuar como intermediaria en la compraventa productos y servicios por Internet, no específicamente a la producción).

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